El día de ayer el presidente Rodrigo Paz dio a conocer a su gabinete ministerial, lo que generó numerosas expectativas, tanto por los nombres que se presentaron como por la imagen más clara que ahora se tiene del gobierno. ¿Está justificada la esperanza que se forma entorno a este momento?
Los nombres
Lo primero que se destaca es que la mayoría de los profesionales que conformarán el equipo de trabajo de Paz Pereira presentan un perfil “técnico”, con una gran presencia de economistas. Hablamos, por ejemplo, de José Luis Lupo, quien estará a cargo del Ministerio de la Presidencia; José Gabriel Espinoza, liderando el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas; Sergio Mauricio Medinaceli, quien presidirá la cartera del Ministerio de Hidrocarburos y Energías, y Fernando Hugo Aramayo, liderando el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La clara preferencia por los economistas y aquellos quienes –como la Ministra de Educación, Beatriz Elena García– tienen una formación en temas relacionados a la economía, se explica por el enfoque de lucha contra la crisis que buscaría asumir el nuevo gobierno. Se busca que profesionales en la materia puedan afrontar esta difícil situación.
Destaca que los nombres seleccionados sean figuras que ya conocemos. Se trata de caras conocidas, algunas de larga data, otras más recientes.
José Luis Lupo, por ejemplo, viene de organismos internacionales, habiendo trabajado en espacios como el BID y la CAF, esto sin mencionar su paso como ministro en 5 oportunidades anteriores: Ministro de Informaciones en 1991; de Desarrollo Económico, en 1999; de Hacienda, durante el periodo 2000-2001; como Ministro de la Presidencia, entre el 2001 y 2002, y finalmente como Ministro de Gobierno, en el 2002.
José Gabriel Espinoza, por otro lado, estuvo a cargo del Banco Central de Bolivia durante la gestión de la presidente interina Jeanine Añez, por allá del 2020. Marco Oviedo, quien encabeza el Ministerio de Gobierno, ya ocupó el cargo de subsecretario de Régimen Interior, durante la presidencia de Jaime Paz Zamora.
En definitiva, se trata de una mezcla de profesionales con perfiles avocados a la economía y con larga experiencia en el campo político.
Mucho por hacer
El nombramiento de los ministros debe verse como una señal de alcance limitado. Es cierto que se puede recibir con algún optimismo que los nombres presentados cuenten con credenciales nacionales e internacionales de calidad, que provengan de sectores más favorables a la iniciativa privada o que en algún momento expresaran opiniones razonables sobre el manejo económico del país.
Ahora bien, el verdadero desafío, ahora que el equipo está, casi en su totalidad, completo, es hacer frente a lo urgente: resolver la crisis. En otras palabras, la recomposición de la economía dependerá de las acciones que tomen, a partir de hoy, ese grupo de ministros que acaba de ser nombrado. Los antecedentes pueden darnos algunas pistas y generar expectativas, pero serán las acciones las que importen al final del día.
El desafío que se tiene delante no podría ser mayor. El Estado requiere de una reforma profunda e integral que va más allá de lo económico. De hecho, muchas de las medidas económicas que ya hemos recomendado en otras oportunidades, perderán fuerza si, por ejemplo, no se acompañan con reformas en otras áreas, como el sistema de justicia o el sector educativo. Esta crisis demandará un trabajo continuo e intensivo por parte de las nuevas autoridades, mismo que deberá ser coordinado, transparente y generador de consensos.
Enfatizamos esto último, pues muchas de las medidas necesarias, como el ajuste fiscal, pueden llegar a ser altamente impopulares. Otras, como la propuesta de descentralización de la educación, ya han comenzado a generar rechazo por dirigentes del gremio de maestros. A escasos tres días de gobierno, José Luiz Álvarez ya se movilizó en rezhado de “cualquier intento de municipalización y descentralización de la educación” (El Deber, 2025).
En la misma línea, ya se habían dado a conocer las intenciones de movilizaciones por parte de choferes y transportistas, oponiéndose a la propuesta de retirar la subvención a los hidrocarburos. Victor Tarqui, secretario general de la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia, mencionó que va a defender la subvención: “porque los transportistas vivimos de combustible, esa gasolina que es subvencionada y que sirve para toda la población porque regula todo” (ABI, 2025).
En definitiva, el trabajo de los ministros no se limitará a elaborar políticas públicas de estabilización, sino, además de concertación y comunicación de las medidas que serán aplicadas.
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Tareas pendientes
Una regla de vida consiste en diferenciar lo urgente de lo importante.
Una medida importante, aunque proyectada más en el largo plazo, gira entorno a la necesidad de ampliar la base de contribuyentes al formalizar la economía. La estabilización macroeconómico pasará, principalmente, por la reducción del gasto, no así por el aumento de la recaudación.
Si hablamos de algo urgente, pero no tan importante, hablaríamos de la estabilización del tipo de cambio. Es urgente en cuanto resulta fundamental anclar expectativas, más su importancia puede discutirse de cara a la necesidad eventual de sincerar el valor boliviano con relación al dólar.
Si hablamos de algo urgente e importante, hablamos de la aprobación del PGE, cuyo déficit estaría ascendiendo a los 43 mil millones de bolivianos, lo que equivaldría a un 10% del PIB. De aprobarse, el PGE 2026 demandaría más endeudamiento y emisión monetaria para mantener los niveles actuales de gasto.
A este último grupo de necesidades se suman cuestiones como la subvención a los hidrocarburos y un conjunto de reformas de desregulación de la economía para generar un proceso de austeridad expansiva.
Conclusión
El 19 de octubre conocimos quién encabezaría el desafío de enfrentar la crisis; el 9 de noviembre a quiénes lo acompañarán en esa tarea. Lo que está por verse es si este equipo, ahora definido, dará la talla en su esfuerzo por devolver a Bolivia al camino del crecimiento y la prosperidad.
Si algo hemos aprendido estos 20 años de gobierno del Movimiento Al Socialismo es que no basta con buenas intenciones. Se requiere, además, voluntad y lógica económica. Los bolivianos tienen derecho a la esperanza, es cierto, pero hay que cuidarse de no confundir esperanza con candidez.
Referencias
El Deber (2025) Maestros anuncian su primer «mitin de protesta» en el gobierno de Paz, recuperado de: https://eldeber.com.bo/pais/maestros-anuncian-primer-mitin-protesta-gobierno-paz_1762787615.
Agencia Boliviana de Información (2025) Mensaje del transporte al nuevo gobierno: Chóferes «defenderán con todo» la subvención a los combustibles, recuperado de: https://www.abi.bo/index.php/component/content/article/36-notas/noticias/economia/69515-mensaje-del-trasporte-al-nuevo-gobierno-choferes-defenderan-con-todo-la-subvencion-a-los-combustibles?Itemid=101.