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ACTIVIDAD ECONÓMICA

¿Se está profundizando la desaceleración de la economía boliviana?

Los datos del INE confirman una desaceleración estructural: proyecciones oficiales inalcanzables, una contracción atípica y márgenes cada vez más estrechos para el ajuste fiscal.

4 min de lectura
¿Se está profundizando la desaceleración de la economía boliviana?
«Podemos ignorar la realidad, lo que no podemos es ignorar las consecuencias de ignorar la realidad»Ayn Rand

Con los recientes datos de la actividad económica publicados por el INE, esta claro que los tiempos de tasas de crecimiento del PIB por encima del 6% han quedado en el pasado. Los recientes datos confirman lo que ya era evidente: la economía boliviana se encuentra en una fase de desaceleración estructural. Los datos muestran una tendencia clara hacia tasas de crecimiento cada vez más moderadas, mientras que sectores clave atraviesan una profunda contracción.

A esto se suma un desafío adicional: la necesidad de llevar adelante un ajuste fiscal sin comprometer aún más la actividad económica en un entorno de desaceleración sostenida. La combinación de menor crecimiento y restricciones fiscales hace que el margen de maniobra de la política económica sea cada vez más reducido, eliminando las interrogantes sobre si se puede lograr estabilidad macroeconómica sin altos costos a corto plazo que se traducirán en caídas en la producción.

EL PGE 2024 fue demasiado optimista

El Presupuesto General del Estado (PGE) 2024 proyectaba un crecimiento anual del PIB del 3,71%, lo cual ya es una estimación imposible de alcanzar. Para alcanzar esa meta la tasa de crecimiento del cuarto trimestre del año 2024 respecto a similar periodo del año anterior tendría que ser de 7,86%. Como muestra el análisis de nuestra historia económica reciente, dejando de lado los años atípicos de la pandemia, un crecimiento de tal magnitud no ha ocurrido en las últimas cuatro décadas y no hay razones para creer que en un contexto de desaceleración económica vaya a suceder.

Las estimaciones sobre optimistas respecto a la evolución de la economía conllevan problemas importantes. Si calculas mal la producción futura, también calculas mal los ingresos tributarios esperados (¿de dónde provienen los ingresos fiscales si no es de la actividad económica?). Y si tus estimaciones de ingresos tributarios y producción son inexactas, entonces tus proyecciones del resultado fiscal del sector público y otras variables importantes como la deuda sobre PIB serán aún más erróneas ¿cuanto déficit fiscal podemos esperar de la gestión 2024?

¿Un trimestre atípico?

Los datos trimestrales reflejan patrones estacionales en la economía boliviana. Usualmente, el primer trimestre del año presenta menor dinamismo, seguido por una aceleración en los siguientes trimestres, con un repunte más pronunciado en el cuarto trimestre debido al aumento del consumo y mayor ejecución del gasto público. Sin embargo, el tercer trimestre de 2024 fue atípico: la economía se contrajo respecto al segundo trimestre, con una caída del 1,4%.

Históricamente, el tercer trimestre solía mantener un crecimiento positivo o estable respecto al segundo, lo que hace que esta caída sea una señal de alerta. Este comportamiento atípico podría estar reflejando problemas estructurales en la economía, menor dinamismo en sectores clave o una pérdida de impulso en la recuperación post-pandemia.

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Crecimiento por actividad económica

El análisis por sectores muestra una economía con desempeños dispares. Mientras algunos sectores como electricidad y agua (6,07%) y otros servicios (6,96%) mantienen un crecimiento a 12 meses (o interanual) aceptable, otros sectores clave han entrado en crisis o presentan tasa de crecimiento bajas:

Petróleo y gas natural: Se desplomó un -11,26%, confirmando la tendencia de los últimos años y sin signos de recuperación.

Minerales metálicos y no metálicos: Apenas creció 2,29%.

Industria manufacturera (3,07%) y construcción (2,97%): muestran signos de debilidad.

Una visión de mediano plazo de la evolución de la actividad económica muestra señales de desaceleración en todos los sectores

Conclusiones

La economía boliviana enfrenta un contexto desafiante, con un crecimiento cada vez más reducido y sin indicios claros de reactivación debido a la ausencia de políticas de oferta que estimulen la actividad económica. La caída del tercer trimestre, la desaceleración de prácticamente todos los sectores y la practica recurrente de sobreestimar el crecimiento económico a la hora de plantear los presupuestos dejan en evidencia la necesidad de un replanteamiento de las políticas económicas.

A esto se suma la urgencia de un ajuste fiscal, el cual, en un contexto de menor crecimiento, presenta costos significativos. Un programa de estabilización requiere corregir distorsiones en precios regulados como los combustibles o un sinceramiento del tipo de cambio, lo que inevitablemente afecta la demanda y la producción en el corto plazo. Cuanto más se postergue la implementación de un ajuste fiscal necesario, mayor será el impacto negativo sobre la economía. La prolongación de desequilibrios estructurales no solo acentuará la desaceleración del crecimiento, sino que también incrementará la magnitud de la contracción económica que inevitablemente se derivará de la corrección de estos desequilibrios. Un ajuste tardío y desordenado podría generar mayores costos sociales y económicos, limitando aún más las posibilidades de una recuperación rápida y sostenida.

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Retrato de Carlos Augusto Aranda Herrera
Carlos Augusto Aranda Herrera Jefe de Proyectos

Investigación y análisis independiente sobre economía y políticas públicas en Bolivia.

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