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INFLACIÓN Y PRECIOS

Los salarios reales crecen en Argentina

Dos vecinos, dos rumbos opuestos: mientras Argentina cierra su brecha fiscal y recupera poder adquisitivo, en Bolivia el déficit crónico convierte cada aumento salarial nominal en una pérdida real.

4 min de lectura
Los salarios reales crecen en Argentina

La relación entre salarios e inflación es simple: Cuando los salarios aumentan más que la inflación, hay un aumento real del poder adquisitivo; en cambio, cuando sucede lo contrario, cuando la inflación se ubica por encima de la variación de los salarios, lo que tenemos es un empobrecimiento en términos reales.

Un reciente informe del INDEC en Argentina nos ofrece una oportunidad única para comparar los resultados de dos aproximaciones distintas a las políticas públicas vinculadas a un componente esencial de la economía de los ciudadanos, a saber, el bienestar de sus bolsillos.

Un cuento de dos ciudades

La presente entrada busca contar el cuento de dos países, cada uno de los cuales adoptó medidas diametralmente opuestas para cumplir con sus objetivos de política económica, a saber, reducir la inflación y aumentar los salarios.

Por un lado, Bolivia, que lleva arrastrando déficits fiscales desde el año 2014, promediando un 8% del PIB, y sin compromisos serios por consolidar sus cuentas públicas. Por el otro, Argentina, que desde 2023 asumió un férreo compromiso por cerrar el agujero fiscal, consiguiendo incluso pequeños superávits.

Uno, Bolivia, insiste además en preservar una legislación laboral rígida, que impone cargas severas para los empleadores y que deriva en consecuencias negativas para los empleados. Otro, Argentina, impulsó una serie de reformas para desregular su mercado laboral, ofreciendo facilidades para la contratación y despido de trabajadores, facilitando así la reinserción laboral de una forma mucho más sencilla.

¿Cuál ha sido el resultado de estas dos aproximaciones distintas a la política económica? Veámoslo primero desde el punto de vista de la inflación.  

Bolivia supera a Argentina en inflación

Bolivia, que venía arrastrando una de las inflaciones más bajas de América Latina, se encuentra actualmente en una espiral inflacionaria, la mayor en varias décadas. Según se observa en el gráfico, sus tasas de inflación han ido aumentando en los últimos meses, al punto de superar las registradas en el vecino país en mayo y junio.

En mayo del presente año, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social determinó que el aumento del salario mínimo sería del 5%. Ahora bien, este aumento nominal ha sido completamente anulado por la presiones inflacionarias que se han registrado desde su promulgación, dejándolo sin efecto en términos reales.

Tal y como se puede observar en el siguiente gráfico, si tomamos el salario mínimo nominal y lo dividimos por el IPC para obtener el salario real, obtendremos una representación gráfica de la caída del poder adquisitivo de los bolivianos. Por ejemplo, si un trabajador ganaba el sueldo mínimo de Bs. 2.500 en diciembre de 2024, su salario real era de Bs. 2.045 y unos cuantos centavos. Ahora bien, si avanzamos al mes de junio de 2025, ahora con un salario mínimo de Bs. 2.750, su salario real no llega ni siquiera a Bs. 2.000.

Argentina, al contrario, se encontraba al borde de una hiperinflación, más ahora ha sabido controlar la variación de sus precios. A diferencia de Bolivia, su índice de precios muestra una tendencia a la baja, de modo que los precios siguen subiendo, cierto, pero cada vez a un ritmo más lento.

Las diferencias pueden parecer pequeñas, pero lo cierto es que estas variaciones son de vital importancia cuando analizamos el nivel de precios. Prueba de ello es que mientras la inflación acumulada (enero-junio) de Argentina llegó al 15.04%, la de Bolivia se ubicó por encima, en el 15.53%.

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Los salarios reales argentinos en aumento

¿Y qué pasa con los salarios? Un reciente informe del INDEC nos índice que los salarios están creciendo a niveles superiores a los de la inflación, es decir, se registran aumentos reales de los ingresos, como se puede observar en el siguiente gráfico.

En resumen, mientras la inflación mensual para el mes de mayo fue del 1,5%, el índice de salarios total fue del 3%, es decir, el doble. Este dato se descompone del siguiente modo: Un 2% del sector privado registrado, un 3,3% del sector público y un 5,6% del sector público no registrado. ¿Resultado? Los salarios reales crecen en Argentina.

Conclusión

En conclusión, el caso argentino debería servirnos como un ejemplo de cómo el compromiso con la disciplina fiscal, la liberalización del mercado laboral y una visión de largo plazo conduce a que una economía con elevada inflación y salarios estancados se estabilice, crezca y consiga mantener, incluso aumentar, el poder adquisitivo de su ciudadanía.

En contraposición, el caso de Bolivia nos sigue recordando que las políticas públicas deben juzgarse por sus resultados, no así por sus intenciones. El elevado gasto público, que en teoría busca mantener un Estado de bienestar, está derivando en una pérdida del poder adquisitivo de los bolivianos. Con una moneda que cada vez vale menos, son más los bienes que quedan fuera del alcance sus salarios.  

Referencias

INDEC (2025) Informes técnicos / Vol. 9, n° 178, recuperado de: https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/salarios_07_25CC2FCFA9B0.pdf.

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Retrato de Oscar Mario Tomianovic
Oscar Mario Tomianovic Economista e investigador

Investigación y análisis independiente sobre economía y políticas públicas en Bolivia.

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