La victoria de Donald Trump, candidato del partido republicano y ahora presidente de los Estados Unidos, recibió un apoyo inicial de aquellos que valoran los mercados libres. Iniciativas como el Department of Government Efficency (DOGE) buscaba recortar parte de la burocracia norteamericana, reduciendo así el gasto de un presupuesto que, año tras año, continúa creciendo a un ritmo acelerado.
Sin embargo, lejos de limitarse a recortar programas considerados superfluos y a eliminar tanto regulaciones como puestos de funcionarios, Trump dio varios pasos en falso en la búsqueda de economías más libres. Nos referimos a los aranceles impuestos sobre materias clave, como el acero y el aluminio, que pesarán sobre importantes socios comerciales suyos, como ser Canadá, México, Brasil, entre otros. Ahora, según Bloomberg, Trump estaría pensando en añadir un impuesto adicional del 10% a China, lo que despierta las alarmas de una posible guerra comercial.
Para comenzar, ¿qué es un arancel? Es un gravamen que se cancela por la importación de un bien extranjero. Es decir, al precio inicial de un producto, se le suma una tasa extra que deberá ser pagada al momento de que dicho bien cruza la frontera.
¿Cuál es el problema de los aranceles? Si bien los gobiernos promueven las barreras arancelarias con el pretexto de “proteger la industria nacional”, lo cierto es que suponen un privilegio para unos cuantos, al tiempo que se convierten en una carga para los demás. Tomemos por caso el mismo acero que Trump gravará a partir de ahora con aranceles del 25%.
¿Cuántos son los productores de dicho mineral en Estados Unidos? Alrededor de 200 mil, lo que pareciera un número alto, de no ser porque las industrias que consumen aluminio y acero ascienden a más de 12 millones, es decir, 60 veces más trabajadores. No solo eso, según un estudio de la Reserva Federal, los aranceles no solo destruyeron empleo, pues al encarecerse el acero y aluminio americano las industrias que emplean ese insumo más costoso se vuelven menos competitivas, sino que, además, esta política apenas y pudo generar nuevos empleos. El saldo, según el mentado estudio, fue el siguiente:
- Empleos creados en el sector metalúrgicos: 5.000
- Empleos perdidos en industrias que consumen acero: 75.000
Si bien los aranceles dieron un impulso inicial tras su introducción en 2018, una vez fueron retirados los niveles de empelo volvieron a sus normales. Por ejemplo, en el caso del aluminio, se observó la creación de nuevos puestos de empleo después de que se retiraran los aranceles, mientras que, en el caso del acero, la tendencia negativa continuó con el rumbo que presentaba hace ya más de dos décadas.
En resumen, cuando se colocan aranceles sobre bienes que son fundamentales para las principales industrias de un país, como el acero y el aluminio, el cual, según Morgan Stanley, proviene en un 80% del extranjero, cabe esperar que la competitividad y el empleo en dichos sectores se desplome.
Estados Unidos, que cuenta entre sus principales exportaciones turbinas de gas, coches, vehículos de motor, piezas y accesorios, entre otros tantos bienes que consumen este bien, en su mayoría importado, necesita dejar de lado los aranceles y abrirse todavía más al mundo, de modo que siga cosechando los beneficios del comercio internacional, como lo venía haciendo durante los últimos dos siglos.
Lo contrario es continuar cayendo en guerras comerciales que, por lo demás, nos perjudican a todos. Una investigación conducida en 2019 encontró que una guerra arancelaria reduciría el PIB global en un 2,8%, lo que equivale a 1,7 trillones de dólares, similar a toda la economía de Corea del Sur.
Este mismo estudio encontró que, en el escenario contrario, es decir, de aplicación de aranceles cooperativos, el PIB global aumentaría en 347 billones de dólares, superior al PIB entero de Chile.
Tras este breve repaso de las dinámicas del comercio internacional queda claro cuál es el destino que le depara a los nuevos aranceles impuestos sobre bienes como el acero y el aluminio. Así mismo, queda en claro que, para evitar tal perjuicio económico, tanto en términos de producción como de competitividad y empleo, el camino a seguir es una mayor apertura comercial, con libertad para el flujo de capitales y personas.
Bibliografía
Lashkaripour, A. (2021) The cost of a global tariff war: A sufficient statistics approach. Journal of International Economics, Vol. CXXXI.
U.S. Bureau of Labor Statistics (2025) Employment for Manufacturing: Alumina and Aluminum Production and Processing (NAICS 3313) in the United States, recuperado de: https://fred.stlouisfed.org/series/IPUEN3313W200000000.
U.S. Bureau of Labor Statistics (2025) Employment for Manufacturing: Iron and Steel Mills and Ferroalloy Production (NAICS 3311) in the United States, recuperado de: https://fred.stlouisfed.org/series/IPUEN3311W200000000.
Bloomberg (2025) Trump Says Canada, Mexico Tariffs to Take Effect, Adds New China Duty, recuperado de: https://www.bloomberg.com/news/articles/2025-02-27/trump-says-canada-mexico-tariffs-to-take-effect-new-china-duty?srnd=homepage-americas.