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SECTOR MONETARIO

El Banco Central y el valor referencial del dólar

El nuevo valor referencial no devalúa ni flexibiliza el tipo de cambio fijo: solo transparenta lo que la banca ya cobra en el mercado mayorista, muy por encima de la cotización oficial.

6 min de lectura
El Banco Central y el valor referencial del dólar

El Banco Central de Bolivia (BCB) lazó un comunicado el pasado 1 de noviembre, anunciando que “publicará diariamente el valor referencial del dólar estadounidense (USD)”, esto con la finalidad de “ofrecer una referencia clara y confiable que refleje las operaciones reales del sistema financiero.

En las siguientes líneas analizamos cuál es el impacto y alcance de esta medida, ofreciendo una mirada al tipo de cambio, la estabilidad del dólar y otras implicaciones de la política monetaria.

¿Qué publicará el BCB?

Para comenzar, el comunicado del BCB nos indica, de manera clara, que publicará el valor referencial del dólar “con base en las operaciones efectivas de compra y venta realizadas por las Entidades de Intermediación Financiera (EIF)”. En otras palabras, lo que el BCB hará es presentar las cotizaciones, los valores de compra y venta, de la divisa americana en los bancos comerciales por parte del mercado mayorista, que es el que tiene acceso a este tipo de mercados.

Esta aclaración nos sirve para disipar una duda que, de manera inicial, se extendió entre la población, vinculada a la situación del tipo de cambio y la cotización oficial del dólar. En resumen, el tipo de cambio en Bolivia continuará siendo fijo, de momento, cotizando a 6,86 para la compra y a 6,96 para la venta, valores establecidos por el BCB. Ni pasamos al tipo de cambio flexible, en cualquiera de sus variaciones –crawiling peg, sucio, etc. –, ni se devalúa el boliviano.

Otro punto que merece nuestra atención es la metodología empleada por el BCB. ¿De dónde salen los valores de Bs. 7,85 para la compra y Bs. 9,32 para la venta? Según se puede leer en el propio comunicado, este valor referencial corresponde al “tipo de cambio promedio ponderado de todas las operaciones realizadas entre las EIF y sus clientes en el mercado mayorista”. En otras palabras, por medio de una ponderación –todavía por conocer–, el BCB promedia las operaciones de los bancos en sus operaciones con los grandes demandantes y ofertantes de divisas.

Implicaciones económicas

En la siguiente tabla se comparan los tipos de cambios promedios ponderados del 1 de noviembre, comparados con los valores del 2 de noviembre, por entidad bancaria. Como se puede observar, salvo el Banco Fortaleza y el Banco Pyme de la Comunidad, todas las EIF aumentaron su tipo de cambio de compra, lo que supone que ahora están dispuestas a entregar una mayor cantidad de bolivianos por cada dólar que el usuario desee ofrecer.

En el siguiente gráfico se nota cómo, a partir de la publicación de esta información, se presenta un fenómeno interesante, a saber, el aumento de la cotización para la compra, es decir, los bolivianos que el banco ofrece por cada dólar, al tiempo que la cotización para la venta se reduce en unos cuantos céntimos. El resultado de este movimiento es la reducción del spread entre el precio de compra y de venta.

Esto puede ilustrarse de mejor manera con un ejemplo práctico. Con la cotización referencial del 1 de noviembre, si un comerciante acudía a su institución financiera de preferencia y se disponía a comprar 100.000 dólares, debía ofrecer Bs. 932.000. Si inmediatamente quería volver a cambiar esos dólares a bolivianos, hubiera recibido, en promedio, apenas Bs. 782.000, lo que hubiera supuesto una pérdida de Bs. 150.000 con esta simple operación.

Para ofrecer un contraste, si la misma operación fuera realizada usando la cotización del tipo de cambio oficial, el resultado sería el siguiente. Un comerciante acude a comprar 100.000 dólares, para lo cual debería desembolsar Bs. 696.000. Acto seguido, para recambiar esos 100.000 dólares recién adquiridos de vuelta en bolivianos, recibiría apenas Bs. 686.000, perdiendo únicamente Bs. 10.000.

Esto supone una relación de 15:1 y tiene una explicación económica bastante clara: Primero, el mercado del dólar paralelo en las EIF era bastante obscuro, pues operaba con tipos de cambio bastante disímiles, lo que abría oportunidades para el arbitraje en un mercado de información imperfecta. Adicionalmente, el elevado spread nos indica que el dólar continúa siendo un bien escaso: Se vende muy por debajo de su precio de compra.

Tras la publicación del tipo de cambio referencial, las EIF parecen gozar de una información mucho más precisa de los precios y cotizaciones que manejan el resto de las entidades financieras, lo que se tradujo en el ajuste de sus propias cotizaciones. De ahí que el spread –que todavía está presente– se redujera considerablemente, a apenas unos cuantos centavos.

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Otras consideraciones

Si bien ya tuvimos la oportunidad de mencionar que el tipo de cambio fijo se mantiene, y que no se ha devaluado, persisten otros puntos que merecen ser mencionados.

Primero, esto no quiere decir que Bolivia cuente con dos o más tipos de cambios oficiales, tal y como sucedía en Argentina con su “dólar Qatar” o su “dólar blend”. Lo que el BCB publicará es el precio al que tranzan los ofertantes y demandantes de divisas en el mercado mayorista, en condiciones distintas a las que nos movemos quienes operamos con unos pocos cientos de dólares en mercados digitales o por medio de librecambistas. No todos los agentes económicos tienen acceso al mercado mayorista.

Segundo, y como consecuencia de lo anterior, no tendría que darse, necesariamente, una unificación de estos tipos de cambio, es decir, entre el mayorista y el digital, por ejemplo. Aunque se observen tendencias al alza o a la baja, debe recordarse que tratamos de mercados diferentes y anclados a otro tipo de expectativas. De ahí que todavía pueda percibirse una cierta discrepancia entre ambos, aunque no debería sorprendernos que, eventualmente, converjan.

Tercero, esta medida contribuye a transparentar las operaciones del sistema financiero con los dólares, pero puede inducir a mayor confusión por parte de la ciudadanía, precisamente por lo mencionado en los dos puntos de arriba. En cualquier caso, en necesario he de mencionar que esta decisión no constituye un cambio estructural de la política cambiaria. Míreselo como una decisión acertada pero tímida.

Cuarto, y más importante, lo que pasa con el tipo de cambio no es el causante, sino el resultado de la crisis económica. En otras palabras, la cuestión del dólar se estabilizará en el momento en el que se logre estabilizar la macroeconomía. Para ello deben darse determinadas condiciones que van desde la devolución de los fondos sobregirados de la banca privada por parte del Banco Central, hasta la composición de las reservas internacionales de dicha institución.

Conclusión

Aunque causó cierto revuelo en un inicio, la decisión del BCB de publicar la cotización promediada y ponderada del dólar en el mercado mayorista por parte de las EIF constituye una decisión acertada, pero incompleta.

La delicada situación de Bolivia demanda medidas mucho más decididas y orientadas a cambios estructurales de la política cambiaria. Esperemos que las autoridades monetarias y económicas no pierdan de vista tanto el componente temporal –estamos en una carrera contra el tiempo– y comunicacional –lo que se hace es igual de importante que lo que dice que se hizo–.

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Retrato de Oscar Mario Tomianovic
Oscar Mario Tomianovic Economista e investigador

Investigación y análisis independiente sobre economía y políticas públicas en Bolivia.

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