Universidad Pública: A Veces lo Gratuito es lo Más Costoso
Universidad pública / gratuidad
Resumen Ejecutivo
Titular a un profesional en la universidad pública boliviana cuesta USD 11.823, más que en cualquier universidad privada del país: USD 9.386 en la UPSA, USD 8.082 en la EMI, USD 7.863 en la Universidad Católica y USD 6.455 en la Univalle. El Estado paga más caro por el mismo producto, y el documento identifica de dónde sale ese sobrecosto. En la UMSA sólo el 33% de los estudiantes se titula entre los cuatro y los siete años; el 67% tarda más de ocho y aproximadamente el 36% termina en más de diez, es decir, más de un tercio de los universitarios consume el doble de recursos de los necesarios. La gratuidad es la causa: si reprobar una materia sólo cuesta tiempo propio y no dinero propio, la evaluación costo-beneficio del estudiante queda distorsionada y el despilfarro no lo paga quien lo produce, sino el contribuyente. El segundo problema es de coordinación. Según la Fundación EDUCAPRO, la demanda esperada de mediano plazo se reparte en 52% profesionales y 48% técnicos, mientras la oferta se estructura en 76% y 24%. En Derecho la oferta es 3,7 veces la demanda y en Contador técnico 2,5 veces, al tiempo que queda insatisfecha la demanda de técnicos en transformación y producción. Quien decide cuántos profesionales y de qué tipo son los planificadores, no las señales del mercado laboral. El tercero es la investigación: Bolivia registra el coeficiente de invención más bajo del grupo comparado, y publica ocho investigaciones en el SCI Search por cada 100 investigadores contra un promedio latinoamericano de 23, con el 79% de los egresados formados en universidades públicas. Las propuestas son crédito universitario devolvible al titularse, financiamiento del estudio en la universidad que el alumno elija y fondos concursables para investigación.