Subsidios Efectivos: ¿El Bono Juancito Pinto es un Subsidio Efectivo?
Subsidios focalizados
Resumen Ejecutivo
El Bono Juancito Pinto entrega Bs 200 anuales a unos dos millones de estudiantes de escuelas públicas desde 2006, con un desembolso acumulado cercano a Bs 410 millones, y el documento pregunta si cumple con lo que la teoría exige de un subsidio efectivo: transitoriedad, focalización, eficiencia y factibilidad económica. Los datos de resultado no acompañan. La matriculación neta primaria promedió 94,1% entre 2000 y 2005 y cayó sostenidamente desde 2006 hasta 82,3% en 2011 —justo el período del bono y justo en el nivel que más lo recibe. La secundaria tocó un máximo de 70% en 2005 y bajó a 67% en 2011. El 81% de los matriculados está en el sector público. El hallazgo más fino del documento es de aritmética, no de intención: la tasa de abandono efectivamente bajó, pero se calcula como proporción de los alumnos inscritos, y los inscritos son cada vez menos. Existe una correlación positiva entre matriculación y abandono, de modo que la caída de la primera explica parte de la caída del segundo. Menos chicos entran, y los que entran abandonan menos; el indicador mejora sin que mejore el sistema. La explicación alternativa que el documento propone es la calidad. Lavy, Hanushek y Hitomi (2008) muestran que la expectativa de aprender algo útil retiene al estudiante, y que mejorar la calidad reduce en 15% la probabilidad de abandono; Hanushek insiste en que la literatura mira la cantidad de educación cuando es la calidad la que rinde. De ahí la propuesta: complementar el incentivo por asistencia con incentivos por rendimiento académico medido en pruebas estandarizadas, nacionales o internacionales.