Salario Mínimo e Incremento Salarial: ¿Y el Desempleo? ¿Y la productividad?
Salario mínimo
Resumen Ejecutivo
El salario mínimo nacional subió 20% en 2011, de Bs 679,5 a Bs 815,4: el mayor incremento nominal de la última década y el segundo de los últimos veinte años, después del 25% de 1998. Tomado en perspectiva, en la década el salario mínimo creció 7,6% nominal promedio anual contra una inflación promedio de 6,2%, es decir un aumento real de 1,4% anual. Y respecto a 1996 como base, el salario mínimo se multiplicó por 3,7 hasta 2011, mientras el salario promedio nominal del sector público lo hizo por 2,5 y el del sector privado por 1,9: el mínimo creció más rápido que ambos promedios. El documento explica por qué eso puede volverse contra quienes busca proteger. Un precio mínimo sólo tiene efecto cuando se fija por encima del de mercado, y entonces aumenta la cantidad ofrecida y reduce la demandada. En el mercado laboral, eso significa que los trabajadores cuya productividad justifica un salario por debajo del mínimo simplemente no son contratados: jóvenes sin experiencia, mujeres y trabajadores poco calificados, que son además los que registran las mayores tasas de desempleo y los que más necesitarían la experiencia laboral que se les niega. La segunda parte del documento intenta verificar si los aumentos salariales reales bolivianos acompañan aumentos de productividad, construyendo el indicador para ocho actividades que generan más del 68% del PIB. El resultado es negativo: en 2006 cinco de las ocho mostraron comportamientos divergentes entre productividad e ingreso real. Y al mirar más fino, el aumento de la razón producto/trabajo de 2005 —casi 14%— se debió a disminuciones de la población ocupada, no a mayor producción. Los criterios de productividad desaparecieron de la fijación de remuneraciones.