Retorno al Capitalismo de Estado: ¿Una Alternativa Viable?
Capitalismo de Estado / empresas públicas
Resumen Ejecutivo
Las exportaciones mineras bolivianas subieron de USD 544 millones en 2005 a USD 1.060 millones en 2006, y ese crecimiento parece bueno hasta que se mira al lado: Perú pasó de USD 9.760 a USD 14.889 millones —catorce veces Bolivia— y Chile superó los USD 37.576 millones, treinta y seis veces. Hasta Argentina, sin tradición minera, exportó USD 2.556 millones. La explicación es la inversión: Bolivia atrajo USD 61 millones entre 1995 y 2002, mientras Chile captaba USD 1.360 millones entre 1996 y 2002 y Argentina USD 1.252 millones sólo en 2006. Las inversiones bolivianas no llegan al 5% de las de sus vecinos. La encuesta 2006/2007 del Instituto Fraser, sobre 333 compañías en más de sesenta países, coloca a Bolivia en el puesto 63 de 65 en atracción minera: sólo Zimbabue y Venezuela quedan detrás, mientras Chile está 27, México 28, Brasil 36 y Argentina 44. El seminario reúne tres lecturas convergentes. En hidrocarburos, Zaratti ordena los modelos regionales: PEMEX, la estatal estática atada por su constitución y sin recursos; PDVSA, flexible pero dependiente de la discrecionalidad política y de los precios altos; PETROBRAS, mixta con manejo empresarial y cotización en Nueva York. YPFB, advierte, va camino a PEMEX. En minería, Espinoza recuerda que en 1959 el personal de COMIBOL representaba más del 75% de los costos totales de producción, y que la nueva COMIBOL repite el patrón en Posokoni: más mano de obra sin más producción, con una inestabilidad institucional donde los ministros duran menos de diez meses. Y en servicios básicos, Barja separa tres cuestiones que el debate confunde —propiedad, estructura de mercado y regulación—, y sostiene que ni la empresa pública ni la privada alcanzan solas el acceso universal: hacen falta subsidios a la inversión, la producción o el consumo.