Programa Productivo para la Seguridad y Soberanía Alimentaria 2008 (D.S. 29339 - D.S. 29340)
Empresas estatales / EMAPA
Resumen Ejecutivo
El Programa Productivo para la Seguridad y Soberanía Alimentaria destinó USD 42,5 millones a EMAPA, USD 1,6 millones a la estatal de semilla de papa y USD 4,9 millones a transferencias no reembolsables, y el documento pone a prueba su primera operación visible. El gobierno anunció carne a 21 Bs/kg frente a los 28 Bs/kg de los privados, pero la comparación no era entre productos iguales: el precio oficial correspondía a carne pulpa con hueso y el privado a pulpa sin hueso; consultado el precio privado del mismo producto, era también 21 Bs/kg. Y como EMAPA subvenciona el transporte, la empresa estatal incurre en más costo para llegar al mismo precio final. El documento desarma también el diagnóstico que sustenta el programa. La afirmación de que el modelo neoliberal desincentivó la producción de alimentos no resiste los datos de la FAO: la producción agrícola promedio fue de 4.780 millones de toneladas durante el período de capitalismo de Estado y superó las 9.110 millones bajo economía de mercado. Y la tesis de la especulación privada ignora que el alza es mundial —por demanda de las economías emergentes y por biocombustibles, según el Wall Street Journal y el FMI—, de modo que mientras el precio externo supere al interno habrá tendencia a exportar, legal o de contrabando, produzca quien produzca. Si hubiera poder de mercado real, el remedio es un tribunal de competencia, que Bolivia no tiene. La medida que sí acierta es el arancel cero a arroz, azúcar, maíz, aceite, trigo, animales vivos y carne —lo que Becker recomienda—, pero dura sólo ocho meses, plazo que impide competencia genuina. Y facultar a instituciones públicas para importar es innecesario: con arancel cero, el privado importa solo.