Países Pobres Que Prosperaron: ¿Qué Hicieron? Modelos de Desarrollo
Modelos de desarrollo exitosos
Resumen Ejecutivo
Botsuana tenía en 1980 un PIB per cápita cercano a mil dólares y hoy supera los ocho mil; Chile partía de USD 1.300 en 1985 y superó los diez mil; Estonia de USD 1.100 en 1993 a más de quince mil; Singapur bordea los cuarenta mil. Son países de continentes, culturas, religiones e idiomas distintos, unos con recursos naturales abundantes y otros sin ellos, y con motores económicos diferentes —minería, industria, maquila, tecnología, agroindustria, servicios. El documento busca qué tienen en común, y la respuesta que ofrece, siguiendo el Índice de Competitividad del Foro Económico Mundial 2009-2010, son cuatro pilares básicos: institucionalidad sólida, estabilidad macroeconómica, infraestructura adecuada y salud y educación primaria. Bolivia construyó dos de los cuatro. La estabilidad macroeconómica —inflación controlada, balance fiscal y comercial, deuda sostenible— es herencia de las lecciones de los setenta corregidas desde mediados de los ochenta. Y la cobertura de educación primaria y salud básica avanzó, con caídas importantes en mortalidad infantil y materna. Los que faltan son institucionalidad —que en la definición del Foro incluye protección de la propiedad, independencia y transparencia judicial, rendición de cuentas, corrupción, favoritismo en las decisiones gubernamentales y seguridad ciudadana— e infraestructura: carreteras, telecomunicaciones, energía, servicios básicos. Y la correlación que el documento subraya es que cuanto más sólidos esos dos pilares, mayor la riqueza generada. Sobre esos cimientos operan seis impulsores de eficiencia —mercados de bienes, mercado financiero, educación superior, tamaño de mercado, mercado de trabajo y adaptación tecnológica—, y en todos Bolivia queda rezagada frente a los países comparados. La agenda que propone es microeconómica e institucional: eliminar el exceso de burocracia y de regulación que dificulta crear y cerrar empresas.