Libertad, Educación, Diversidad e Innovación
Libertad de elección educativa
Resumen Ejecutivo
Roger Williams documentó que los seres humanos difieren entre sí hasta en el detalle anatómico y químico —huellas, textura del pelo, distribución nerviosa, impulsos eléctricos del cerebro—, y sin embargo esas diferencias biológicas resultan pequeñas frente a las de gustos, temperamentos, inclinaciones y capacidades. De esa premisa parte el documento para sostener que la diversidad humana no es un obstáculo para el sistema educativo sino su oportunidad, y que tratar al alumno como un ser promedio —creer que igualdad educativa significa idénticos contenidos y métodos para todos— contraría la naturaleza de la especie y reprime la creatividad individual. El argumento se apoya en dos ideas encadenadas. Benegas Lynch sostiene que la elección de qué y cómo estudiar depende de la vocación y la capacidad específica de cada persona, de modo que la libertad de elegir prestador es condición para que la oferta se diversifique. Y Marina, en La teoría de la inteligencia creadora, plantea que la inventiva humana excede lo técnico y lo artístico: las personas nacen creativas, pero para desplegar esas habilidades innatas necesitan un medio libre y la posibilidad de elegir los instrumentos que las desarrollen. El camino que propone tiene tres piezas. Despolitizar la educación, devolviendo la decisión a las familias, porque las organizaciones particulares cambian de método cuando no obtienen resultados mientras los programas estatales son rígidos en el cómo y blandos en el qué se logra: un director de establecimiento público no puede premiar ni sancionar desempeño. Rendición de cuentas, que en Bolivia hoy es imposible porque el SIMECAL dejó de funcionar hace años y nadie sabe qué programas sirvieron. Y libertad académica frente a la ley Avelino Siñani, que varios expertos leen como instrumento ideológico impuesto desde arriba antes que como propuesta de calidad.