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Macroeconomía Crecimiento y Desarrollo de Largo Plazo

Asuntos Públicos · N.º 273 · Septiembre de 2026

La economía cruceña: Del rezago al liderazgo económico nacional

Centro de Estudios POPULI 12 min de lectura 7 gráficos y 1 cuadro PDF de 13 páginas

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Tapa de AP-273 — La economía cruceña: Del rezago al liderazgo económico nacional

29,3%

del PIB boliviano se produce en Santa Cruz (en 1950, 9,5%)

26,5 veces

creció su economía entre 1950 y 2024; la del país, 8,6 veces

0,775

Índice de Desarrollo Humano en 2023, el más alto del país desde 1990

87,2%

de la población metropolitana tiene sus necesidades básicas cubiertas; en el resto del departamento, 63,3%

Resumen ejecutivo

Sólo si el entorno institucional recompensa el comportamiento productivo la gente podrá disfrutar de los beneficios del desarrollo económico.

— Peter J. Boettke

Santa Cruz protagonizó una de las transformaciones económicas y demográficas más importantes de Bolivia durante el último siglo. Su participación en la producción nacional pasó de 9,5% en 1950 a 29,3% en 2024, mientras su PIB se multiplicó 26,5 veces, frente a 8,6 veces para el conjunto del país. En ese período, la economía cruceña creció a una tasa anual promedio de 4,5%, frente al 3,0% nacional. Santa Cruz pasó así de ser una región periférica a convertirse en uno de los principales motores de la economía boliviana.

Este proceso fue resultado de múltiples factores: el aprovechamiento de sus recursos naturales, la infraestructura que permitió su integración con el resto del país, la expansión agropecuaria y empresarial y la llegada de población de distintas regiones. La migración aportó trabajo, conocimientos, emprendimiento e inversión, haciendo de Santa Cruz un espacio de movilidad y oportunidades.

La transformación económica estuvo acompañada por avances sociales. Santa Cruz registra el mayor Índice de Desarrollo Humano del país desde 1990 y alcanzó un valor de 0,775 en 2023. Además, el Censo 2024 confirmó por primera vez que es el departamento más poblado de Bolivia, con 3.122.605 habitantes.

El desarrollo cruceño, sin embargo, todavía enfrenta desafíos. En 2024 su economía se contrajo 3,1% y persisten diferencias dentro del departamento. Los seis municipios del núcleo metropolitano alcanzan un 87,2% de población con necesidades básicas cubiertas, mientras que en el resto del departamento la proporción cae a 63,3%, por debajo del promedio nacional. Reducir esta brecha constituye un espacio importante para ampliar la prosperidad.

En un entorno macroeconómico adverso, la experiencia cruceña ofrece claves para el futuro: integración, apertura comercial, inversión, movilidad de personas y capitales e incorporación de nuevos recursos productivos. Profundizar estas condiciones puede permitir que Santa Cruz continúe ampliando su aporte al desarrollo de Bolivia. Su liderazgo económico plantea ahora un desafío de otra dimensión: traducir ese peso en un liderazgo político capaz de impulsar el desarrollo del país.

Palabras clave Santa Cruz · crecimiento económico regional · PIB departamental · desarrollo humano · necesidades básicas (NBI) · demografía · Bolivia

Sección 1Introducción

Según el historiador económico José Peres-Cajías, el desempeño económico de Santa Cruz es un proceso que presenta un “marcado contraste con la mayoría de las experiencias latinoamericanas, donde la actividad económica ha tendido a concentrarse continuamente en las mismas regiones desde mediados del siglo XIX” (Peres-Cajías, 2020).

Santa Cruz permaneció rezagada del desarrollo económico y social desde el nacimiento de Bolivia hasta mediados del siglo XX; sin embargo, desde entonces, ocurrieron cambios fundamentales respecto al liderazgo económico del país, que fue asumido por el departamento cruceño desde la segunda mitad del siglo anterior.

Como se observa en el gráfico 1, en 1950 Santa Cruz aportaba el 9,5% a la producción nacional; el año 2024 (último dato disponible, preliminar) el departamento cruceño aportó con el 29,3% a la producción del país.11Se puede observar que los cambios fundamentales en el desempeño de Santa Cruz se dieron en 2 etapas: i) entre 1950 y 1967, y ii) después de la hiperinflación (1985) hasta inicios del siglo XXI.22Las cifras de PIB hasta 2017 provienen de Peres-Cajías (2020) y del INE en base 1990. Desde 2017, la serie se extiende aplicando a cada departamento su tasa de crecimiento real según las Cuentas Nacionales del INE con año de referencia 2017 (medidas de volumen encadenadas; 2022–2024 preliminares). No se combinan niveles de ambas bases: se encadenan tasas de crecimiento. Por ello, las participaciones se expresan en volumen a precios de 1990 y no coinciden con las participaciones oficiales a precios corrientes; en 2024 (p), la participación de Santa Cruz a precios corrientes es 30,5% (INE, año de referencia 2017).

Esta experiencia atípica en la historia económica latinoamericana despierta la curiosidad sobre dos aspectos fundamentales: i) ¿Qué explica el particular desarrollo de la economía cruceña que permitió pasar de una economía rezagada hasta mediados del siglo XX a tomar el liderazgo económico nacional? ii) ¿Ese proceso puede continuar ante un escenario económico adverso?

Gráfico 1

Bolivia: participación departamental en el PIB, 1950–2024 (p)

En porcentaje del PIB, en volumen a precios de 1990

Fuente: Elaboración propia con base en Peres-Cajías (2020) e INE (base 1990) hasta 2017; desde 2017, extensión con el crecimiento real por departamento del INE, Cuentas Nacionales año de referencia 2017. 2024: preliminar. Véase la nota 2.

Sección 2El crecimiento económico cruceño

El aumento de la importancia de Santa Cruz en la producción nacional implica que el crecimiento cruceño ha sido, en promedio, más alto que en el resto de departamentos del país. Como se observa en el gráfico 2, expresado en bolivianos de 1990, entre 1950 y 2024 el PIB de Santa Cruz aumentó en 26,5 veces, mientras que el país en su conjunto multiplicó su producción en 8,6 veces; esto implica una tasa promedio de crecimiento anual, en el periodo estudiado, de 4,5%, frente al 3,0% del país. Sin considerar al departamento de Santa Cruz, el resto del país multiplicó su producción en 6,7 veces y creció a una tasa promedio de 2,6%. Si dividimos el periodo analizado en subperiodos, se pueden advertir aspectos importantes:

Exceptuando los periodos 1967–1970, 2005–2012 y 2020–2024, la economía de Santa Cruz ha crecido, en promedio, más que la economía nacional (destacan los periodos 1950–1967 y 1970–1980). También resulta importante constatar que, en los periodos de crisis económica experimentados en el país33Los periodos en el gráfico 2 que corresponden a crisis experimentadas en la economía nacional serían: i) 1980–1988: hiperinflación (1985); ii) 1995–2005: crisis asiática (1998), y iii) 2017–2020: crisis del coronavirus (2020)., la economía de Santa Cruz ha mantenido tasas de crecimiento más altas que la economía nacional (en 2020, año de la pandemia, el PIB cruceño cayó 10,2%, frente al 12,7% del país), lo cual podría indicar una mayor fortaleza de la economía cruceña a la hora de enfrentar las crisis económicas. No ocurrió lo mismo en 2024: el PIB cruceño cayó 3,1%, frente al 1,1% del país (gráfico 3).

Gráfico 2

Bolivia: PIB según departamento, 1950–2024 (p)

Arriba, en millones de bolivianos de 1990; abajo, crecimiento promedio anual del periodo que termina en cada año (%)

Fuente: Elaboración propia con base en Peres-Cajías (2020) e INE (base 1990) hasta 2017; desde 2017, extensión con el crecimiento real por departamento del INE, Cuentas Nacionales año de referencia 2017 (volúmenes encadenados). 2024: preliminar. Tasas promedio anuales compuestas. Véase la nota 2.

Gráfico 3

Crecimiento real anual del PIB: Santa Cruz, resto del país y Bolivia, 2018–2024 (p)

Variación porcentual del PIB en volumen

Fuente: Elaboración propia con base en INE, Cuentas Nacionales año de referencia 2017, volúmenes encadenados. 2022–2024: preliminares.

Peres-Cajías (2020) también destaca que un aspecto importante de la historia económica de Santa Cruz es su creciente participación en la producción de manufacturas a nivel nacional. El proceso de industrialización en el país inició a fines de la década de 1920 y se concentró principalmente en La Paz. En el año 1950, del total del PIB manufacturero, este departamento aportaba con el 65%, mientras que Santa Cruz únicamente aportaba con el 5%. En 1980, el aporte de La Paz y Santa Cruz era similar: ambos departamentos aportaban al PIB manufacturero en un 27%. Para el año 2017, la importancia relativa de La Paz en el PIB manufacturero se redujo al 23% y aumentó en Santa Cruz, hasta llegar al 40% (Peres-Cajías, 2020).

El crecimiento de la producción viene acompañado de mejoras en los niveles de vida de los ciudadanos y mayor acceso a servicios como la educación y la salud. En 2024, el PIB por habitante de Santa Cruz fue 1,11 veces el promedio nacional.

Para evaluar el bienestar de los ciudadanos más allá del ingreso, podemos observar el Índice de Desarrollo Humano, que es un indicador desarrollado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y mide el progreso de los países en tres dimensiones fundamentales: i) vida larga y saludable (esperanza de vida); ii) acceso a la educación, y iii) nivel de vida digno (ingresos).

Gráfico 4

Bolivia: Índice de Desarrollo Humano subnacional, 1990–2023

Índice entre 0 y 1; en gris, los otros ocho departamentos

Fuente: Elaboración propia con base en Global Data Lab, Subnational Human Development Index (consulta de 2026).

Como se observa en el gráfico 4, para el año 1990, Santa Cruz era ya el departamento con mayor Índice de Desarrollo Humano (0,590), siendo, según la clasificación del PNUD44El IDH muestra siempre un valor entre 0 y 1, que según el PNUD se clasifica en las siguientes escalas: i) muy alto: países con IDH superior a 0,80; ii) alto: países con un IDH entre 0,70 y 0,80; iii) medio: países con un IDH entre 0,55 y 0,70, y iv) bajo: países con un IDH inferior a 0,55., un departamento con desarrollo medio. Desde 2005 alcanzó un desarrollo humano alto, consiguiendo mantener el primer lugar hasta el año 2023 (0,775, frente a 0,733 del promedio nacional) e incrementando (levemente) su diferencia con el promedio nacional, de 0,038 a 0,042 puntos55En Desafío XXI Santa Cruz (CAINCO, 2016), Tarija aparece con el IDH más alto a nivel nacional y Santa Cruz queda en segundo lugar, ya que los autores construyen un IDH propio basado en la metodología utilizada por el PNUD y datos del Instituto Nacional de Estadística, aunque, al igual que lo indicado en este documento, concluyen que los resultados de Santa Cruz, luego de analizar distintas variables socioeconómicas, son mayores que el promedio nacional..

Ese liderazgo, sin embargo, no se reparte por igual dentro del departamento. El Censo 2024 permite bajar la mirada al municipio con el método de necesidades básicas insatisfechas (NBI) del INE, que registra si la vivienda, el agua y el saneamiento, la energía, la educación y la atención en salud de cada hogar alcanzan un mínimo. En Santa Cruz, el 79,5% de la población tiene sus necesidades básicas cubiertas,66Por necesidades básicas cubiertas se entiende a la población que el INE clasifica como no pobre según el método de necesidades básicas insatisfechas (NBI). El método evalúa cada hogar en vivienda (materiales y espacio), servicios básicos (agua, saneamiento, electricidad y combustible para cocinar), educación y atención en salud, y ubica a sus integrantes en cinco estratos. Los dos primeros forman la población no pobre: la de necesidades básicas satisfechas, que las cubre con holgura, y la que se encuentra en el umbral de pobreza, que alcanza el mínimo en cada dimensión, pero sin margen. Los otros tres —pobreza moderada, indigencia y marginalidad— forman la población pobre. De ahí que el indicador mida el piso alcanzado y no la holgura: en Santa Cruz, el 79,5% con necesidades cubiertas se compone de 33,5% con necesidades satisfechas y 46,0% en el umbral; en Bolivia, de 30,0% y 40,1%, respectivamente. frente al 70,2% del país; pero detrás de ese promedio hay municipios que van del 89,6% en Santa Cruz de la Sierra al 30,6% en Gutiérrez (gráfico 5).

El bienestar se concentra en la región metropolitana. Sus seis municipios —Santa Cruz de la Sierra, La Guardia, Porongo, Warnes, Cotoca y El Torno— están entre los 50 con mejores condiciones de los 343 municipios del país, y la capital ocupa el tercer lugar. En conjunto, el 87,2% de sus habitantes tiene sus necesidades básicas cubiertas. Y no es solo la metrópoli: 19 de los 50 municipios mejor ubicados del país son cruceños, más que los de cualquier otro departamento.

Fuera de ese núcleo, el panorama cambia. En los otros 50 municipios del departamento la proporción baja a 63,3%, por debajo del promedio nacional, y en 10 de ellos —en la Chiquitanía, Guarayos y el Chaco— menos de la mitad de la población tiene cubiertas sus necesidades básicas. Esos municipios reúnen el 32% de la población cruceña, pero el 58% de quienes todavía no las tienen cubiertas.

Es, a la vez, una advertencia y una oportunidad. Si cada municipio del resto del departamento alcanzara el nivel de la región metropolitana, unas 231.000 personas más tendrían sus necesidades básicas cubiertas. La prosperidad cruceña todavía tiene margen para crecer, y las condiciones que explicaron su despegue —integración, infraestructura e iniciativa privada— son las que buena parte de su territorio todavía espera.

Gráfico 5

Santa Cruz: población con necesidades básicas cubiertas por municipio, 2024

En porcentaje de la población. Con borde oscuro, los seis municipios del núcleo metropolitano; a la derecha, el puesto de cada uno entre los 343 municipios del país

Fuente: Elaboración propia con base en INE, Censo de Población y Vivienda 2024, a través del Atlas Socioeconómico Municipal de POPULI. Población no pobre por NBI: necesidades básicas satisfechas más umbral de pobreza (véase la nota 6).

Santa Cruz, desde inicios del siglo XX, ha experimentado transformaciones socioeconómicas profundas. El siguiente cuadro muestra que, de estar rezagado del desarrollo económico nacional a inicios del anterior siglo, el departamento cruceño pasó a liderarlo.

Cuadro 1

Santa Cruz: comparativa censal 1900 – 2012 – 2024

Indicador190020122024
Población (habitantes) 163.4202.657.7623.122.605
Tasa de alfabetización (%) 419797,6
Población urbana (%) 328182
Fuente: 1900 y 2012: Mendieta (2021), en Modelo de Desarrollo Cruceño: Factores y valores que explican su éxito. 2024: INE, Censo de Población y Vivienda 2024.

¿Qué explica los grandes cambios socioeconómicos observados en el departamento de Santa Cruz en el siglo XX y que continúan en el siglo XXI?

Sección 3Hacia una comprensión del desarrollo cruceño

3.1 El rol de los recursos naturales

Mendieta (2021) y Peres-Cajías (2020) coinciden en que los recursos naturales fueron el impulso inicial de la economía cruceña.

En un inicio, los recursos no renovables, principalmente los hidrocarburos, fueron determinantes a la hora de explicar la historia de éxito de Santa Cruz. A finales del siglo XIX, el petróleo se convirtió en un recurso valioso, debido a su uso masivo en los medios de transporte y en la generación de energía para otros rubros. Como narra Mendieta: “En este contexto, Bolivia encuentra yacimientos petrolíferos en el sur y este del país. En el primer cuarto del siglo XX se descubrieron los campos de Bermejo y de Camiri en Santa Cruz”, lo cual despertó el interés por su explotación y la generación de una red institucional que sería la base del desarrollo posterior (Mendieta, 2021).

La alta concentración de la producción nacional en la minería hasta los años cincuenta del siglo XX generó la inquietud por la diversificación de la matriz productiva. Dadas las ricas existencias de yacimientos minerales e hidrocarburíferos en el país, las exportaciones se concentraron en estas materias primas, generando vulnerabilidad a la economía por la oscilación de sus precios en los mercados internacionales.

Dada la potencialidad de diversificación de producción en el oriente boliviano, fue inevitable la convergencia de los planes nacionales con los pedidos regionales en similar sentido. Frente a la dependencia estructural, se plantearon a nivel nacional alternativas para la diversificación de ingresos, así como también mayor integración nacional. El Plan Bohan, de 1942, apuntaba en esa dirección proponiendo: i) la integración económica entre las dos principales regiones del país y ii) el impulso de la actividad agrícola.

Si bien el Plan Bohan constituye la referencia más conocida de petición de integración regional mediante vías de comunicación comercial, es importante señalar que la naciente institucionalidad cruceña ya realizó una petición que apuntaba en esa dirección en el Memorándum de 1904, elaborado por la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz:

“…los hombres de talento de ideas nobles y elevadas, que desean el verdadero engrandecimiento de Bolivia, esos, son partidarios del ferrocarril oriental, porque comprenden que de este modo se utilizarán las riquezas naturales del Oriente, que, por falta de vías de comunicación, no concurren al desarrollo de la industria, y que, puestas en explotación, contribuirán al adelanto económico y político de la república…” (Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz, 1904)

Con la construcción de la carretera Cochabamba-Santa Cruz, el departamento de Santa Cruz empezó a proveer su producción agrícola al resto del país, lo cual permitió desarrollar este sector, en el que el departamento tenía ventajas comparativas dada la buena productividad de su suelo.

En definitiva, la dotación de recursos naturales y la infraestructura que se desarrolló para su explotación son fundamentales para comprender la historia de éxito de Santa Cruz. Por un lado, los suelos fértiles de Santa Cruz pudieron ser explotados desde mediados del siglo XX gracias a la construcción de carreteras que vincularon económicamente a las regiones del país, no solo permitiendo el transporte de productos agrícolas de Santa Cruz al mercado nacional, sino también el traslado de migrantes del resto del país a Santa Cruz.

En palabras de Peres-Cajías, esto permitió la reconfiguración de la ubicación de la producción agrícola en el país: “en 1950, el 24% de este PIB sectorial se generaba en La Paz y sólo el 14% en Santa Cruz; en 1980 las proporciones pasaron al 17% y al 22%, respectivamente; en los últimos años se ha mantenido alrededor del 17% en La Paz y aumentó al 43% en Santa Cruz” (Peres-Cajías, 2020).

3.2 Factores clásicos del crecimiento: el trabajo y el capital

3.2.1 El cambio demográfico

La producción es una combinación de trabajo, capital y creatividad humana (innovaciones tecnológicas y empresariales); es así que resulta imposible explicar el desarrollo económico de una sociedad sin tener en cuenta el factor humano.

En el caso de Santa Cruz, es determinante para explicar su desarrollo observar la evolución demográfica del departamento.

En 1900, aproximadamente 1 de cada 10 personas vivía en el departamento de Santa Cruz. A día de hoy, más de 1 de cada 4 personas habita en esta región (27,5% según el Censo 2024) (ver gráfico 6).

Gráfico 6

Población de Santa Cruz y del resto de Bolivia, y participación de Santa Cruz, 1900–2024

En millones de habitantes; sobre cada columna, la participación de Santa Cruz en la población del país

Fuente: Elaboración propia con base en CAINCO (2016) e INE, censos de población 1900–2012; INE, Censo de Población y Vivienda 2024 (resultados finales).

Se puede observar que, a lo largo del siglo XX, el crecimiento poblacional fue especialmente alto desde 1950, como mencionamos, esto debido a la construcción de una vía que facilitó el movimiento migratorio, situándose muy por encima del promedio nacional en los periodos 1950–1976, 1976–1992 y 1992–2001. A inicios del siglo XXI, se ve cómo el crecimiento poblacional de Santa Cruz termina convergiendo con el promedio nacional: entre 2012 y 2024 fue de 1,4% anual, frente al 1,0% del país (ver gráfico 7).

Gráfico 7

Tasa de crecimiento poblacional promedio anual por periodo intercensal

En porcentaje

Fuente: Elaboración propia con base en CAINCO (2016) e INE, censos de población 1900–2024. Tasas promedio anuales compuestas.

El impacto del cambio demográfico, según la evidencia internacional disponible, tiene que ver con una idea intuitiva: más gente no solamente implica una mayor cantidad de factor trabajo, lo que incrementa la disponibilidad de mano de obra, abaratando su costo, sino también mayor cantidad de personas que piensan en nuevas ideas que generan valor para la sociedad (Kremer, 1993). Es decir, el crecimiento demográfico, como menciona Mendieta (2021), incrementa la disponibilidad de recursos humanos tanto en calidad como en cantidad.

3.2.2 El capital físico

El trabajo debe combinarse con capital físico para producir, por lo cual este se constituye como un elemento importante del desarrollo de cualquier sociedad. Lamentablemente, no existen estadísticas oficiales de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF) a nivel departamental para cuantificar la importancia del capital en el crecimiento de Santa Cruz.

Mendieta (2021), mediante una estimación, encuentra que, si bien la producción de Santa Cruz en relación con la producción nacional gira en torno al 30%, la FBKF de Santa Cruz representa, en promedio anual, un 40% del total nacional en el periodo 1992–2019, siendo el departamento que mayor inversión atrajo en ese periodo. Destaca también que, durante el periodo analizado, se observa que, del total de la inversión en Santa Cruz, la inversión privada representó un 70% del total en la década de los 90 y en el periodo 2010–2015 (Mendieta, 2021).

3.3 A modo de respuesta

El descubrimiento de yacimientos petrolíferos en el primer cuarto del siglo XX atrajo el interés por el departamento de Santa Cruz, mientras se descubrían otras potencialidades en el departamento vinculadas a la producción de alimentos. Estos recursos reforzaron las demandas, ya iniciadas por la institucionalidad cruceña a inicios del siglo XX, por establecer vínculos económicos directos entre las regiones del país. La construcción de la carretera Cochabamba-Santa Cruz permitió desarrollar el potencial agrícola de la región cruceña, mientras se gestaba un proceso de inmigración que significó el cambio demográfico más importante de la historia económica de Bolivia, impulsada por el afán de prosperar y dotando, en ese proceso, de recursos humanos e inversiones a la promesa económica del país.

Sección 4Del liderazgo económico al liderazgo político

Hoy en día, la agricultura continúa siendo la principal actividad económica del departamento de Santa Cruz; la producción manufacturera ha ganado terreno y es la segunda actividad económica en importancia (principalmente por la producción de alimentos), lo cual continúa indicando la vocación productiva de la región.

Los datos recientes, sin embargo, obligan a matizar. En 2024 la economía cruceña se contrajo 3,1%, más que la nacional, y su participación en la producción del país, medida en volumen, se estancó desde 2020 (30,1% entonces, 29,3% en 2024). El PIB por habitante sigue por encima del promedio nacional y la población crece más rápido que la del país, aunque a un ritmo menor que en el siglo XX.

El modelo económico de Santa Cruz se enfrenta, hoy en día, a un entorno macroeconómico adverso; sin embargo, si de algo sirve la reflexión sobre los elementos que explican su desarrollo desde mediados del siglo XX, se podrá advertir que mucho del éxito económico cruceño tiene que ver con la apertura económica, la integración comercial y el flujo libre de recursos productivos. Si bien en un inicio la dotación de recursos naturales jugó un papel a la hora de entender las dinámicas de su crecimiento, tales recursos no se hubieran aprovechado sin una base institucional que apoyara la iniciativa empresarial y la integración comercial.

Santa Cruz tiene, además, dos desafíos. El primero es reformar sus instituciones políticas, para que acompañen a las instituciones civiles que ha desarrollado a lo largo del siglo XX y no signifiquen un obstáculo para la iniciativa empresarial de su gente.77Hay señales de que ese camino es posible. El 1 de julio de 2026, el alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Manuel «Mamén» Saavedra, promulgó la ley municipal que eliminó la ficha técnica ambiental para las actividades económicas sin impacto ambiental significativo —peluquerías, tiendas de barrio o librerías, entre otras— y derogó las ordenanzas municipales 016/2006 y 091/2006, que la exigían desde hacía dos décadas (eju.tv, 2026). El trámite había llegado a ser, según denunciaron el propio alcalde y el Concejo Municipal, una fuente de cobros irregulares de entre 1.500 y 2.000 bolivianos para agilizarlo (El Deber, 2026). Es una muestra de la burocracia local que pesaba sobre los emprendedores y de que desmontarla está al alcance de las instituciones cruceñas. Su verdadero potencial está en quienes trabajan en esta región y en el resto del país: hombres y mujeres que, a fuerza de voluntad y de un trabajo a veces sobrehumano, sin ayuda del Estado y muchas veces frente a su hostilidad, han creado empleo y riqueza allí donde se les permitió obrar. Esa hostilidad institucional hacia el progreso tiene que cambiar, y de ahí el segundo desafío: que Santa Cruz asuma el liderazgo político del país con una retórica y una política orientadas al progreso.

Notas

  1. Se puede observar que los cambios fundamentales en el desempeño de Santa Cruz se dieron en 2 etapas: i) entre 1950 y 1967, y ii) después de la hiperinflación (1985) hasta inicios del siglo XXI. ↩
  2. Las cifras de PIB hasta 2017 provienen de Peres-Cajías (2020) y del INE en base 1990. Desde 2017, la serie se extiende aplicando a cada departamento su tasa de crecimiento real según las Cuentas Nacionales del INE con año de referencia 2017 (medidas de volumen encadenadas; 2022–2024 preliminares). No se combinan niveles de ambas bases: se encadenan tasas de crecimiento. Por ello, las participaciones se expresan en volumen a precios de 1990 y no coinciden con las participaciones oficiales a precios corrientes; en 2024 (p), la participación de Santa Cruz a precios corrientes es 30,5% (INE, año de referencia 2017). ↩
  3. Los periodos en el gráfico 2 que corresponden a crisis experimentadas en la economía nacional serían: i) 1980–1988: hiperinflación (1985); ii) 1995–2005: crisis asiática (1998), y iii) 2017–2020: crisis del coronavirus (2020). ↩
  4. El IDH muestra siempre un valor entre 0 y 1, que según el PNUD se clasifica en las siguientes escalas: i) muy alto: países con IDH superior a 0,80; ii) alto: países con un IDH entre 0,70 y 0,80; iii) medio: países con un IDH entre 0,55 y 0,70, y iv) bajo: países con un IDH inferior a 0,55. ↩
  5. En Desafío XXI Santa Cruz (CAINCO, 2016), Tarija aparece con el IDH más alto a nivel nacional y Santa Cruz queda en segundo lugar, ya que los autores construyen un IDH propio basado en la metodología utilizada por el PNUD y datos del Instituto Nacional de Estadística, aunque, al igual que lo indicado en este documento, concluyen que los resultados de Santa Cruz, luego de analizar distintas variables socioeconómicas, son mayores que el promedio nacional. ↩
  6. Por necesidades básicas cubiertas se entiende a la población que el INE clasifica como no pobre según el método de necesidades básicas insatisfechas (NBI). El método evalúa cada hogar en vivienda (materiales y espacio), servicios básicos (agua, saneamiento, electricidad y combustible para cocinar), educación y atención en salud, y ubica a sus integrantes en cinco estratos. Los dos primeros forman la población no pobre: la de necesidades básicas satisfechas, que las cubre con holgura, y la que se encuentra en el umbral de pobreza, que alcanza el mínimo en cada dimensión, pero sin margen. Los otros tres —pobreza moderada, indigencia y marginalidad— forman la población pobre. De ahí que el indicador mida el piso alcanzado y no la holgura: en Santa Cruz, el 79,5% con necesidades cubiertas se compone de 33,5% con necesidades satisfechas y 46,0% en el umbral; en Bolivia, de 30,0% y 40,1%, respectivamente. ↩
  7. Hay señales de que ese camino es posible. El 1 de julio de 2026, el alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Manuel «Mamén» Saavedra, promulgó la ley municipal que eliminó la ficha técnica ambiental para las actividades económicas sin impacto ambiental significativo —peluquerías, tiendas de barrio o librerías, entre otras— y derogó las ordenanzas municipales 016/2006 y 091/2006, que la exigían desde hacía dos décadas (eju.tv, 2026). El trámite había llegado a ser, según denunciaron el propio alcalde y el Concejo Municipal, una fuente de cobros irregulares de entre 1.500 y 2.000 bolivianos para agilizarlo (El Deber, 2026). Es una muestra de la burocracia local que pesaba sobre los emprendedores y de que desmontarla está al alcance de las instituciones cruceñas. ↩

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Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz. (1904). Memorándum de 1904.

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Centro de Estudios POPULI. (2026). La economía cruceña: Del rezago al liderazgo económico nacional (Asuntos Públicos N.º 273). Santa Cruz de la Sierra: Centro de Estudios POPULI. https://populi.org.bo/asuntos-publicos/la-economia-crucena-del-rezago-al-liderazgo-economico-2026/

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