La deuda externa en Bolivia: No perdamos de vista la sostenibilidad
Sostenibilidad de la deuda externa
Resumen Ejecutivo
La deuda externa boliviana cayó al 23,2% del PIB en junio de 2025 —muy por debajo del umbral referencial del 40%— mientras la relación entre servicio de deuda y exportaciones subió al 14,9%, acercándose al 15% que el FMI considera riesgo medio. El documento explica esa divergencia aparente: la primera baja y la segunda sube porque las exportaciones pierden fuerza y el costo financiero aumenta. Las exportaciones pasaron de un promedio de USD 1.155 millones mensuales en 2022 a USD 763 millones en 2025, con cinco trimestres consecutivos de saldo comercial negativo y una salida de más de USD 950 millones. Y el costo del crédito se encareció: los bonos soberanos colocados entre 2012 y 2017 pagaban entre 4,875% y 5,95% a diez años; los USD 850 millones de 2022 pagan 7,5% a ocho años. La composición de los USD 13.805,6 millones de deuda es 70,83% multilateral (BID, CAF, Banco Mundial, FONPLATA), 15,30% bilateral (China, Francia, Alemania, Corea del Sur) y 13,40% en títulos, con el TGN concentrando el 91,9%. Lo que viene es exigente: más de USD 1.900 millones de vencimientos en 2026, además de reponer USD 2.500 millones a la banca privada y unos USD 7.000 millones para fortalecer reservas. Y el documento hace una advertencia sobre el préstamo de la CAF que dominó las noticias: los USD 550 millones desembolsados deben contrastarse con más de USD 413 millones de pagos al mismo organismo, de modo que el monto neto disponible es sustancialmente menor al anunciado.