Evaluación y evolución del sector minero en Bolivia: ¿Cómo atraer mayores inversiones?
Sector minero / inversión
Resumen Ejecutivo
El 40% de las decisiones de inversión minera depende del entorno jurídico y el 60% del potencial geológico, según el Survey of Mining Companies 2022 del Instituto Fraser: un entorno institucional favorable es casi tan determinante como tener buenas minas. El documento usa ese hallazgo para evaluar el sector boliviano tras la creación de EPCORO por el DS 5134 de marzo de 2024, en medio del auge de la minería ilegal y la caída de las reservas de oro. La producción muestra resultados dispares en treinta años: el estaño se mantiene constante, el cobre alcanzó su pico en 2014 y luego se desplomó, el plomo creció aceleradamente desde 2008, y el oro cayó sostenidamente hasta niveles de 1990. El documento concluye que la minería boliviana no sigue ciclos reconocibles y responde sobre todo a shocks externos. En exportaciones, el oro lidera con USD 3.007 millones en 2022 frente a USD 1.170 millones antes, seguido de la plata que pasó de USD 601 a 865 millones y el estaño de USD 318 a 514 millones; el cobre, en cambio, cayó de USD 36 a 32 millones. Entre 2021 y 2022 estaño, plata y plomo cayeron 9%, 15% y 2,6% mientras oro y cobre subieron 18,6% y 8,7%. En el Índice de Atractivo de Inversión, la trayectoria boliviana es errática: puesto 74 de 83 en 2018, 48 de 76 en 2019, 72 de 77 en 2020, 70 de 84 en 2021 y 52 de 62 en 2022, con un puntaje siempre por debajo del promedio de Estados Unidos, Canadá, Europa, América Latina y el mundo, superando sólo a África y Asia. Las recomendaciones: proteger los derechos de propiedad, regular sin obstruir, y anticipar la caída de coparticipación en los presupuestos subnacionales.