El Litio en Bolivia: Análisis y propuestas viables para su explotación
Litio / explotación Uyuni
Resumen Ejecutivo
Bolivia tiene el 49% de las reservas mundiales de litio, contra 27% de Chile, 8% de Argentina, 3% de Canadá, 2% de Australia y 1% de China, y el precio del mineral pasó de rondar los USD 1.500 por tonelada métrica entre 1999 y 2005 a cerca de USD 3.500. Pero la producción está en otras manos: Chile concentra el 43%, Australia 27%, Argentina 12% y China 11% —los cuatro suman el 92% mundial. Y la demanda cambió de composición: hasta 2005, más del 60% del litio iba a vidrios, cerámica y aluminio, y en 2008 ese destino era sólo 22%, mientras las baterías pasaban a absorber el 25%, lo que vuelve menos probable un colapso de precios que en otros minerales. El documento advierte que la ventaja de reservas no se traduce sola. Chile, con la mitad de reservas que Bolivia, compite con reputación en clima de negocios y seguridad jurídica, y la industrialización del litio es un proyecto de más de tres años de instalación, otros tres o cuatro de desarrollo y dos o tres más hasta la máxima rentabilidad: exactamente el tipo de inversión que exige reglas estables. Sobre la vía estatal, señala que el Estado ya no tiene recursos —YPFB pidió USD 1.000 millones al Banco Central, y las empresas de papel, cartón y lácteos recurrieron al TGN—, que la administración pública queda sujeta a criterios políticos y que la discrecionalidad abre espacio a la corrupción. La alternativa que propone es licitar el derecho de explotación de modo que gane quien ofrezca pagar más por explotar la menor cantidad de reservas, y crear una entidad independiente que administre esos ingresos con evaluación periódica de resultados.