De Kafka a Weber: Una reforma institucional necesaria
Reforma institucional / burocracia
Resumen Ejecutivo
Bolivia tiene la economía informal más grande del mundo: 55,8% del PIB en 2017 según Schneider y Medina, con un 84,9% de la fuerza laboral en empleo informal en 2019. El documento vincula ese dato con la calidad de la burocracia y explica por qué las burocracias crecen aunque perjudiquen a todos. La imagen que ordena el texto es el contraste entre el ideal weberiano de orden y eficiencia y el Estado kafkiano de El Castillo, donde el trámite convierte la vida en un absurdo. Los indicadores ubican a Bolivia claramente del lado kafkiano: puesto 150 de 190 en el Doing Business 2020 con 51,7 puntos —29 de 32 en América Latina y el Caribe—, puesto 125 de 165 en el Índice de Libertad Económica 2019, puesto 107 de 141 en el Índice de Competitividad Global, sólo por delante de Venezuela y Haití en la región, y puesto 104 de 132 en el Índice Global de Innovación, 17 de 18 en la región. La explicación teórica combina dos literaturas. La primera documenta el daño: la regulación excesiva desincentiva el espíritu empresarial y baja el empleo (Fonseca, López-García y Pissarides, 2001); los procedimientos de entrada lentos hacen que las industrias se ajusten con retraso ante cambios en la demanda y la tecnología (Ciccone y Papaioannou, 2007); la carga administrativa tributaria se relaciona negativamente con la entrada al mercado (Braunerhjelm y Eklund, 2014). La segunda explica el crecimiento burocrático: Niskanen sobre burócratas que maximizan presupuesto, y Gratton, Guiso, Michelacci y Morelli (2021) sobre cómo la inestabilidad política acorta el horizonte de los políticos, que sobreproducen leyes como señal barata de esfuerzo cuyo costo llega tarde para culparlos.