Burocracia e Incentivos: Pueden los incentivos agilizar la obtención de los permisos de construcción?
Incentivos para permisos de construcción
Resumen Ejecutivo
Florida aprobó un 30,1% más permisos de construcción en 2021 que en 2020 —213.000 unidades— tras una reforma que obliga a las oficinas públicas a devolver dinero cuando se retrasan. El documento usa ese caso para responder una pregunta concreta: si los incentivos pueden agilizar una burocracia. El diagnóstico teórico viene de tres autores. Mises: la gestión burocrática se limita a cumplir normas, sin derechos de propiedad, precios ni pérdidas y ganancias que la disciplinen. Tullock: los burócratas no se vuelven más morales por ocupar un cargo público; buscan ascensos y prestigio como cualquiera, y sin una métrica clara de desempeño los supervisores premian halagos, antigüedad y popularidad, con el statu quo prevaleciendo sobre la innovación. Niskanen: la relación entre la agencia que provee el servicio y la legislatura que asigna el presupuesto es un monopolio bilateral donde la agencia tiene mejor información sobre costos, el legislador no puede medir su eficiencia, y de las variables que entran en la utilidad del burócrata —salario, reputación, poder, patrocinio— casi todas se correlacionan con el tamaño del presupuesto. De ahí que el objetivo sea maximizarlo, no ser eficiente. La reforma de Florida ataca exactamente ese punto. La ley 1059 exige publicar en línea no sólo los procesos sino el estado de cada solicitud, y da 30 días hábiles para procesar o corregir; pasado el plazo, la localidad devuelve el 10% de la tarifa por cada día hábil de silencio administrativo, y 20% más un punto diario si se pasa del plazo de 10 días para resolver una corrección. El resultado vincula ingreso de la agencia con servicio prestado. El Instituto James Madison había medido que las demoras agregaban hasta USD 6.900 al costo de una casa típica.