Bolivia: “Un riesgo país en aumento”
Riesgo país
Resumen Ejecutivo
Standard & Poor's bajó la calificación soberana de Bolivia de BB− entre 2000 y 2002 a B− desde 2003, y Moody's de B1 en 2000 a B3 desde 2003: cinco años instalada en el mismo escalón bajo, pese a un contexto externo favorable que llevó el crecimiento de 2007 al 4,56%. Fitch confirmó B− en septiembre de 2008 con cuatro observaciones concretas: la deuda externa es manejable tras la condonación multilateral pero el país sigue expuesto al precio de los commodities; el crecimiento se mantendría entre 4% y 5% hasta 2010 con superávit en cuenta corriente, aunque con presiones inflacionarias internas y externas; la pobreza y la debilidad institucional sostienen la inestabilidad política y social; y la capacidad productiva de hidrocarburos está cerca de su máximo, de modo que sin inversión las exportaciones futuras tienen techo. El documento incorpora además un indicador que los índices tradicionales ignoran. El Índice de Riesgo País Alternativo, creado en 2004 por el instituto D3E y el CLAES, mide no sólo lo económico y financiero sino también lo social, político y ambiental, en una escala de A —riesgo aceptable— a D. Bolivia obtuvo 15,01 puntos en 2003, equivalente a C, y 52,88 puntos en 2007, ya en el nivel D: el tercer peor resultado de los 18 países medidos, después de Nicaragua y República Dominicana. Que ambas familias de índices —una centrada en la capacidad de pago de la deuda, la otra en desarrollo humano y ambiente— coincidan en el diagnóstico es lo que vuelve difícil atribuir el resultado a la metodología. La liberalización financiera ha hecho que la inversión extranjera, el acceso a financiamiento externo y el cumplimiento de las exigencias del mercado sean factores estratégicos de desarrollo, y Bolivia no cuenta con ninguno de los tres.