Baja Productividad Laboral: El Crónico Problema de Bolivia
Productividad laboral
Resumen Ejecutivo
La productividad total de los factores boliviana equivale al 39% de la estadounidense: un potencial de aumento de ingresos desperdiciado superior al 60%. Ni siquiera Chile y Costa Rica, las dos economías que mejor usan sus recursos en la región, superan el 75%. El documento señala que ese es el problema crónico detrás del crecimiento lento y volátil de América Latina, cuyo ingreso per cápita era un cuarto del estadounidense en 1960 y un sexto en 2005, mientras China, India y el Asia Pacífico cerraban su brecha. Y en Bolivia la situación empeora: desde 1995 la productividad laboral cae 1% promedio anual. El desglose sectorial explica por qué. La agropecuaria y la industria manufacturera están entre las actividades de menor productividad laboral, generan el 31% del volumen de producción y emplean al 47% de la población ocupada. En el otro extremo, las extractivas, los servicios básicos y los empresariales generan más del 25% de la producción con apenas el 5% del empleo, por su alta inversión de capital por trabajador. El crecimiento económico lo empujan los sectores intensivos en capital, mientras el empleo lo absorben los intensivos en mano de obra: cerrada esa brecha de absorción, la productividad laboral seguirá cayendo. La respuesta que propone combina inversión en tecnificación e investigación con algo más inmediato y menos costoso: flexibilizar la legislación laboral, donde Bolivia ocupa el último lugar de 183 países en el índice de rigidez del Doing Business 2010. La rigidez encarece el costo laboral, empuja a las pequeñas empresas a contratar fuera del marco legal, y en el momento del despido pone primeros a los menos calificados. Y coincide con el mapa de la informalidad: los sectores menos informales son justo los de mayor productividad.