Analizando la Reforma de Pensiones y el Tema de los Trabajadores Independientes
Reforma de pensiones
Resumen Ejecutivo
De los cuatro millones de personas ocupadas en Bolivia, sólo el 23% está afiliado a una AFP: más de tres millones de trabajadores no tendrán jubilación en el sistema formal. La comparación regional muestra de qué depende esa cobertura: Chile, México y Argentina, con un PIB per cápita cercano a USD 11.000 PPA, cubren en promedio al 82% de su fuerza laboral; Perú, con USD 6.039, cubre al 32%; Bolivia, con USD 2.800, al 23%. La cobertura es función del ingreso, y por eso el documento sostiene que el mejor programa previsional es el crecimiento económico. Contra ese telón evalúa la Pensión Mínima creada por el D.S. 29423: aportando Bs 80 mensuales durante quince años, el trabajador independiente se jubilaría con el salario mínimo de Bs 567. Las cuentas no cierran. Con una rentabilidad del fondo del 8% —la de los últimos años—, lo acumulado en quince años financia sólo 60 meses de jubilación, de modo que el Estado debe subsidiar los otros 120 hasta una esperanza de vida de 75 años; con 10% financia 80 meses y el Estado cubre 100. La propuesta sería autosostenible recién con una rentabilidad de 13,1%. El subsidio implícito es de Bs 91 mensuales por trabajador al 8%, y con los 12.000 beneficiarios que estima el gobierno costaría USD 2,2 millones anuales, agotando en cinco años el fondo de USD 10 millones; si se sumaran los 120.000 trabajadores con ingreso cercano al mínimo, subiría a USD 22 millones. Y ambos grupos juntos son apenas el 4,3% de la fuerza laboral sin cobertura. Hay además una respuesta más barata a la vista: el 60% de los pobres y el 51% de los no pobres dicen no afiliarse porque desconocen cómo funcionan las AFP.