Análisis Económico del CENSO 2012
Estadística / Censo
Resumen Ejecutivo
El censo boliviano de noviembre de 2012 llegaba once años después del anterior, cuando Naciones Unidas recomienda uno cada diez como máximo. El documento aprovecha esa oportunidad para plantear tres usos que el país no ha explotado. El primero es metodológico: revisar la experiencia censal reciente de la región para actualizar las categorías de materiales de muro, techo y piso según calidad, los tipos de vivienda particular, y las preguntas sobre agua, saneamiento y recolección de basura; y clasificar los hogares en categorías socioeconómicas para que las encuestas posteriores del INE muestreen con mayor representatividad y menor error, usando variables de vivienda, educación y ocupación del jefe de hogar sin necesidad de preguntar el ingreso. El segundo uso es la focalización del gasto social. El documento propone construir, a partir del censo, un instrumento de estratificación que identifique a las familias pobres y vulnerables y las ordene por necesidad, siguiendo el modelo de la Ficha de Protección Social chilena: aplicada de forma descentralizada por los municipios, en el domicilio, por encuestadores certificados, con ocho módulos que cubren localización, identificación familiar, salud, educación, ocupación, ingresos, gastos, vivienda y patrimonio. El contraste que ilustra la necesidad es concreto: la Renta Dignidad entrega Bs 200 mensuales a un mayor de 60 años que gana Bs 5.000, mientras un niño menor de cuatro años en un hogar de Bs 600 no califica por edad. El tercer uso es tecnológico: convenios de colaboración con Google Maps y Google Earth Enterprise para difundir información censal, como ya hicieron el US Census Bureau, Brasil en 2010, El Salvador en 2007 y Chile ese mismo año, donde el visitante puede consultar datos de demografía, vivienda y equipamiento por cuadra.