Acuerdos de Integración Económica: ¿Representan la CAN y el MERCOSUR un beneficio para Bolivia?
CAN/MERCOSUR e integración
Resumen Ejecutivo
El 98% de lo que Bolivia exportó al MERCOSUR en 2015 fueron hidrocarburos —64% a Brasil y 36% a Argentina—, vendidos bajo contrato, y el documento usa ese dato para plantear su tesis: la incorporación al bloque puede ser puro costo. Si el gas se exporta igual con o sin membresía, la adhesión no crea comercio; lo que sí hace es imponer un arancel externo común que encarece importar desde fuera. El marco teórico es la distinción entre creación y desviación de comercio: una unión aduanera beneficia sólo si el comercio que crea supera al que desvía hacia fuentes más caras. Los datos de composición confirman la sospecha. Las importaciones desde China subieron del 0% notable en 2000 al 18% en 2015 pese al arancel externo común —señal de que la desviación de comercio es considerable y la pagan los consumidores—, mientras las importaciones desde Estados Unidos cayeron del 22% al 11%. En exportaciones, Brasil pasó al 28% y Argentina al 16,9%, pero se perdieron mercados: joyería y metales con Estados Unidos, zinc con Suiza, oro y estaño con Reino Unido, y la soya a Colombia bajó del 13,1% al 5,5% del total pese a crecer en valor. La propuesta es la integración comercial selectiva de Larraín y Assael (1992), con cuatro criterios medidos: tamaño relativo del mercado, tamaño de la población, coeficiente de apertura y nivel de protección del socio. Aplicados a Bolivia, señalan a Estados Unidos —cuyo producto es 650 veces el boliviano—, China, Japón, India, Alemania, Suiza, Corea, Brasil y Argentina. Y con Brasil y Argentina bastaba el Acuerdo de Complementación Económica de 1996, sin el arancel externo.